
Ya estoy de vuelta. No sé muy bien por qué dejé esto tan abandonado este mes y pico, fue una confluencia de cosas, un no parar, un no tener tiempo para nada y una vagancia que se fueron acumulando con el paso del tiempo, y aquí estamos, pidiendo disculpas por esta tardanza. Y hoy me pongo a renovarlo, porque bueno, ayer me dieron mi regalo de Reyes (aunque fuera Nochebuena, fue mi regalo de Reyes): un portátil, precioso, Fujitsu y con no sé cuántas prestaciones más. Una joyita, digamos.
Os puedo contar que estos tres meses de curso que llevo hasta el momento han sido geniales, insuperables. Entre que la carrera me encanta, que la gente es increíble y que me siento tremedamente bien en Santiago, la cosa va sobre ruedas. Pero no sé, no creo que sea tan interesante.
Os puedo contar que por culpa de esta cosa llamada trabajos y demases, casi ni tuve tiempo para mantener a flote frikadas mías como son Heroes (que ahora mismo estoy retomando) ni Runaways (lo mismo), y que, porque me voy a emperrar, me voy a viciar a alguna otra cosa (Lost se lleva la palma como candidata), bueno, quién dice alguna, dice varias. Por supuesto, me he leído Choque de Reyes, y sólo puedo decir que George R.R. Martin es un puto genio y que en su honor este portátil se llama Lannister (en honor a Martin y a todos los Lannister, claro está). En cuestión musical me he viciado a algún que otro grupo: La casa azul, Garbage, Air... y he visto alguna que otra peli memorable, Pulp Fiction la más destacada.
Tengo ganas de... no sé. Quienes me conozcáis en persona, sabéis qué me está pasando últimamente, pero bueno, es quizá un tema muy personal, muy bonito y muy ilusionante, pero agota mucho (vale, todo el mundo sabe que tiene que ver con sentimientos), y no sé muy bien qué hacer en estos momentos.
Y bueno, no sé, me apetece champán o cava para celebrar lo estupendo que ha sido todo este tiempo y más aún por lo estupendo que promete ser lo que viene. ¡Os quiero a todos los que os merezcáis!